20 dic. 2015

Navidad... EL desafio...

Ya pasaron casi 4 meses desde que empecé y aunque siempre estuvo en mi cabeza aún a 4 dias no puedo terminar de decidir qué vamos a hacer desde la cocina...

Es sin lugar a dudas el gran desafío de esta primer experiencia como Chef Ejecutivo porque no sólo está el menú degustación sino que además tenemos el café abierto para el público en general y gracias a nuestra ubicación por unos cuantos dias me quedo sin proveedores antes y después.

Pero lo que más me asusta no es ninguno de esos desafíos. Lo que me tiene dando vueltas es lo que Navidad significa para MI y encontrar la mejor forma de trasladar eso tanto al desayuno como el almuerzo como la cena.

Navidad es familia. Navidad es amigos. Navidad es uno de los dos momentos en el año en el cual toda mi infancia se juntó toda la familia. Navidad con los Miconi, Año Nuevo con los Fioriti. Navidad para mi va mucho más allá del Nacimiento de Jesús, 

Entonces desde el concepto de familia es que sigo dando vueltas complicándome la vida a mi y a mi equipo aceptando más y más desafíos. Platos para compartir en el amuerzo, una torta al final de la degustación, opciones para chicos, platos con toques Navideños.  

Esta Navidad no es MI Navidad porque tanto familia como amigos están a miles de kilómetros de distancia. Esta Navidad se trata de hacerla especial para todos los que visiten el resort. Esta Navidad se trata de ofrecer a todas las familias que vengan a visitarnos un lugar de encuentro, buena comida y un lindo momento para disfrutar. 

Ya vendrá el tiempo en que Navidad vuelva a ser MI Navidad, cada vez falta menos y esta vez quiero creer que la cuenta regresiva en mi cabeza es real.

En un par de dias les cuento cómo me fue y cuántas lecciones aprendí.

Yo.

8 dic. 2015

Consecuencias

Lo pensé varias veces y me parece que es el título más adecuado para despedir este 2015.

Durante los últimos años viajando y armando mi recorrido de vida aprendí a vivir con las consecuencias de cada una de mis decisiones. Creo que esa fue y sigue siendo la parte más difícil porque en general no pienso realmente qué va a pasar después de cada una de mis decisiones y entonces el aprender a vivir con una y cada una de sus consecuencias se convirtió en algo vital para sobrevivir sin tener que volver constantemente al nido.

El 2015 fue un año de decisiones importantes. Y con consecuencias que en muchos casos superaron cualquier posible expectativa, varias de ellas positivas y algunas se podría decir negativas. Con algunas es fácil convivir y con otras hay que hacer un esfuerzo. Pero en este recorrido se trata de aprender y seguir. De desarrollar herramientas y no frenar. No hay tiempo para frenar, la vida fluye en una única dirección y como dicen muchas canciones y poesías el tiempo no para.

(qué difícil se vuelve cuando lo pensás todo en inglés y tenés que encontrar las frases en español che!)

De muchas formas veo este momento de mi vida como el fin de un ciclo, creo que ya lo dije en reiteradas ocasiones. El viajar es lindo, el poder conocer el mundo no tiene precio, pero la distancia se vuelve cada vez más difícil de sostener. Y ya no importa cuán féliz sea al otro lado del charco, ya no importan las vistas increíbles o cuán mejor sea el sueldo. Hace meses que vengo anticipando un fin de ciclo, durante el 2015 puse fin a algunos capítulos de mi vida con la idea de ya no viajar. Como muchos otros planes tuve que improvisar pero cada vez veo el final más cerca. O el principio, depende como lo quieran ver.

Hoy sin ir más lejos le puse nombre, Ataraxia. Más novedades a lo largo del 2016. 

No voy a considerar ningún plan como EL plan porque si algo aprendí es que todo cambia y en general no hay aviso ni advertencia. Ahora a disfrutar un poco este presente y fin de año y a ver qué sorpresas trae el 2016.

Yo.


13 oct. 2015

Aprender

Hace ya cinco semanas que estoy en el rol de Chef Ejecutivo y si bien fueron turbulentas siempre toda tormenta dejó un aprendizaje...

Para resumir un poco lo que pasó después de Cloudy Bay vino un fin de semana de fotografia. Era el décimo que se organiza acá y por ende era especial. No sólo le agregaron un día más de duracion sino que querían una torta para celebrar al final de la cena degustación del último día. Y más que eso era mi primer gran evento acá en BOMC. 

Por suerte todo salió bien pero ya empezaba a mostrar lo que son mis dos grandes puntos débiles a corregir.
- La parte social del equipo. Tengo que aprender que no estoy sólo en esto y que ninguno en mi equipo es capaz de leer mentes. La comunicación es vital y aprender a transmitir mis ideas y conceptos es el primer punto en el cual estoy trabajando arduamente.
- No tomarme descansos. Quizás esto lo saqué de mi tiempo en Inglaterra pero hasta no ver la lista de tareas terminada no freno. Empiezo temprano y trabajo cuantas horas sean necesarias. Alguno dirá ¿y cuál es el problema? El problema es que me canso y sin darme cuenta cambio mi humor drásticamente. Y cansado pierdo control y mi paciencia se vuelve super finita. En mi posición es una situación que me deja mal parado y pone a mi equipo en mi contra ya que termino discutiendo por boludeces.

Pasó el finde de fotografía, pasó una semana tranquila y era hora de empezar a terminar de ajustar los detalles del fin de semana de ópera con su almuerzo largo al estilo italiano. Habíamos fijado los vinos con anticipación basándonos en lo que se había hecho en años anteriores pero ni yo ni mi equipo quería repetir el menú. Queríamos que fuera nuestro estilo. Busqué información sobre los vinos y con eso charlé con el equipo las posibles ideas. 

Otra vez caí en la misma trampa y si bien esta vez logré que mi equipo entendiera mis ideas y conceptos igual trabajé como un "esclavo" persiguiendo mi plan. En consecuencia la comida salió como yo quería, el evento salió como yo quería, pero en el camino me alejé de mi equipo. En los tres días que duró el evento tuvimos infinidad de discusiones y al menos dos charlas serias. Pero no pude conmigo mismo y me terminé agotando.

Igual no todo es tan negativo como parece. Ellos entienden mi situación, entienden la presión que tengo en mis hombros y que esto es todo un proceso de aprendizaje para mi. Por suerte son muy buena gente y si bien les arruino los dias de trabajo no dejan que eso afecte la relación afuera ni que afecte los planes que tenemos a futuro para el restaurant y el café. Me acompañan por ahora, pero toda paciencia tiene un límite y no quiero alcanzarlo. Para poder servir la comida que quiero servir y brindar la experiencia que quiero brindar preciso a mi equipo de mi lado y preciso ser consciente de que tengo a un equipo.

Conocía mis limitaciones muy bien antes de venir, hace años que vengo chocando con las mismas paredes, que repito los mismos vicios y las mismas actitudes. Hace años que no lo puedo cambiar. Hasta acá llegué porque mis puntos a favor fueron siempre más que mis falencias. Pero de ahora en más tengo que corregirlas. Es la parte final del recorrido. Nunca es tarde para cambiar y definitivamente voy a tener que cambiar si quiero sobrevivir esta temporada.

Por suerte la "temporada de eventos" ya pasó y ahora es cuestión de ajustar los menues y ponernos a pensar en lo que va a ser el verano. Hay planes muy interasantes para el café, con nueva decoración y ojalá un menú que nos permita posicionarnos como el mejor café en la zona. Y el hotel parece que está lleno desde fines de Noviembre hasta fines de Marzo... Nos espera una temporada de verano intensa y llena de desafíos. Vamos uno a la vez y ojalá que los resultados sigan siendo positivos como hasta ahora...

14 sept. 2015

Una semana... y qué semana...

De todos los posibles comienzos creo que no podía pedir por uno mejor para tener una buena idea de algunos de los desafíos que tengo por delante.

Durante la semana no teníamos a nadie en el hotel así que era ideal para escribir un menú con el cual yo me sintiera cómodo y ponerme a trabajar en él. Pero no todo es tan sencillo como parece...

Antes de empezar ya sabía que Cloudy Bay estaba esperando que le enviemos el menú para un almuerzo el jueves para 20 de sus clientes TOP de Auckland. Para poner en magnitud: Cloudy Bay los traía a todos en helicoptero, almuerzo de tres pasos con sus vinos obviamente y después se los llevaba de vuelta en helicóptero. Bastante importante aunque los vinos que eligieron no llegan a ser de rango medio...

Acordamos el menú, escribí mi menú para el restaurant y me puse a trabajar de lleno en ellos dos intentando de a poco incorporar a Luke y Delia a mi rutina de trabajo y a mis ideas, tarea nada sencilla.

Pasó Cloudy Bay y se acercaba más y más el fin de semana con hotel casi lleno. A ajustar el menú, escribir la versión definitiva y largamos..

El viernes con 28 comensales no fue nada divertido. Menú nuevo, equipo nuevo, cocina "nueva", errores y comida que si bien cumplía con lo que decía el menú lejos estaba de ponerme contento. Fue un servicio muy tirado de los pelos donde las cosas salieron como salieron, donde si bien no hubo errores hubo mucho para comenzar a trabajar y corregir.

Charlamos bastante al terminar ese servicio y como si nos faltara algo una mesa pidió para la noche del sábado una degustación vegetariana. Osea que no sólo no teníamos bien en claro nuestro menú sino que además teníamos que darle forma a una degustación de 7 pasos vegetariana.

El sábado arrancó temprano, y con muy buena comunicación lo fuimos llevando, acomodamos las ideas de la degustación, preparamos todo y tuvimos una noche mucho mejor que la del viernes. Si bien hay mucho para seguir trabajando por lo menos esta vez terminamos contentos con como salió todo.

Fue una semana difícil. Una semana con muchos altibajos, donde por momentos no lo disfruté pero donde siempre terminé con una sonrisa y con la convicción de que aprendí algo. Falta tiempo aún para sentirme "cómodo" en el rol pero sigo firme en la idea de que lo puedo hacer, de que estaba cerca y que si la posibilidad se dió así no hay que dejarla escapar. 

Si bien tuve mucha carga laboral aún así pude salir a caminar un par de veces, darme unos chapuzones en el agua helada y hoy sacar uno de los kayaks e irme a ver las focas al otro lado de la bahia... El lugar me sigue enamorando, me sigue pareciendo un destino increíble. 

Hora de cenar y empezar a diagramar un poco mi semana, una semana corta si se quiere pero donde tengo que empezar a poner atención a desayunos y el café.... y donde voy a poder conocer y trabajar con quien va a ser mi segundo en la cocina, Adam. Todos hablaron maravillas de él, ya les contaré mi opinión en algún otro momento.



6 sept. 2015

EL desafio...

(Qué casualidad que la última entrada sea hace casi dos años llegango a este mismo lugar)

En unas pocas horas comienzo oficialmente como Chef Ejecutivo en Bay of Many Coves un desafio que sólo me animo a comparar como cuando recién llegué a Inglaterra hace ya unos cuantos años atrás....

Hay que tener mucho cuidado con lo que se sueña porque puede volverse realidad ¿y entonces?. Cuando me fui de BOMC me fui triste, siempre tuve ganas de volver y sentía que la posibilidad de ser Chef estaba cerca. Pero una cosa es desearlo, creer que es posible y otra muy diferente es que ese deseo, ese sueño, sea una realidad. Es aterrador, sinceramente. Pero es lo que yo quería, no hay vuelta que darle. No lo busqué directamente pero tampoco dije que no. Hasta acá todo fue mi decisión y ya he aprendido a vivir con las consecuencias de mis elecciones, buenas o malas. 

Mañana arranco, hay mucho por aprender y cambiar, hay eventos que planear, menues que diseñar, heladeras que llenar de productos (porque la realidad es que agarro un canvas casi vacio). Seguramente habrà una buena cantidad de aciertos en el camino y unos cuantos errores. Pero de aprender se trata y para eso acepté este desafío. Si en el futuro quiero hacer algo en Argentina este es definitivamente el paso final afuera.

De a poco iré haciendo un recuento de las variadas anécdotas e historias que surgirán a lo largo de los próximos meses. 

Por lo pronto les cuento que el viaje fue mucho más tranquilo de lo pensado. La idea era tener un dia y medio para recorrer Wellington y como cualquiera de mis últimos planes obviamente lo tuve que cambiar. El miércoles después de haber volado por unas cuantas horas llegué, almorcé y me dormí hasta el dia siguiente. Chau a medio dia de paseo. Y el jueves si bien recorrí terminé corriendo un poco para comprar lo que quería comprar.


Llegué a Picton, corrí al supermercado porque tenía media hora entre el ferry y el watertaxi y derecho a BOMC. Y acá estoy, disfrutando por ahora el tener una casa para mi sólo. Sigue siendo todo cuesta arriba, sigo perdiendo la respiración para llegar a la puerta de casa, pero las vistas y la tranquilidad son incomparables.


Bueno, me voy a seguir anotando ideas.